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Obstinación humana y bondad de Dios

 Nosotros los humanos frecuentemente nos justificamos de nuestras malas acciones y somos prontos en acusar a Dios de injusticia, pero ¿es realmente así? ¿somos inocentes?

Leamos lo siguiente:

 1 Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios;   

 2 por la hipocresía de mentirosos que, teniendo cauterizada la conciencia,

   3 prohibirán casarse, y mandarán abstenerse de alimentos que Dios creó para que con acción de gracias participasen de ellos los creyentes y los que han conocido la verdad.

Carácter de los hombres en los postreros días

 1 También debes saber esto: que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos.

  2 Porque habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos,

    3 sin afecto natural, implacables, calumniadores, intemperantes, crueles, aborrecedores de lo bueno,

    4 traidores, impetuosos, infatuados, amadores de los deleites más que de Dios,

    5 que tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella; a éstos evita.

    6 Porque de éstos son los que se meten en las casas y llevan cautivas a las mujercillas cargadas de pecados, arrastradas por diversas concupiscencias.

    7 Estas siempre están aprendiendo, y nunca pueden llegar al conocimiento de la verdad.

    8 Y de la manera que Janes y Jambres resistieron a Moisés, así también éstos resisten a la verdad; hombres corruptos de entendimiento, réprobos en cuanto a la fe.

    9 Mas no irán más adelante; porque su insensatez será manifiesta a todos, como también lo fue la de aquéllos.

    10 Pero tú has seguido mi doctrina, conducta, propósito, fe, longanimidad, amor, paciencia,

    11 persecuciones, padecimientos, como los que me sobrevinieron en Antioquía, en Iconio, en  Listra; persecuciones que he sufrido, y de todas me ha librado el Señor.

    12 Y también todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jesús padecerán persecución;

    13 mas los malos hombres y los engañadores irán de mal en peor, engañando y siendo engañados.

    14 Pero persiste tú en lo que has aprendido y te persuadiste, sabiendo de quién has aprendido;

    15 y que desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la salvación por la fe que es en Cristo Jesús.

    16 Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redarg:uir, para corregir, para instruir en justicia,

    17 a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.

Al leer Romanos Capítulo 1, y Timoteo 3 y 4 podríamos creer que se trata de un diario local donde figuran las noticias del día. Esta es la condición de los seres humanos, y esto es desde hace siglos.

Imagínate esta escena: Eres un padre o una madre soltera, has trabajado arduamente a partir del abandono de tu cónyuge injustamente, sin embargo por la convicción que tienes sobre la paternidad, te organizas para jugar con tu hijo cada día, le colmas de atenciones y mimos. Con grandes sacrificios logras adquirir el dinero para suplir su necesidad de calzado, alimentación, educación y reitero, pese a encontrarte exhausto día tras día le dedicas tiempo, le lees cuentos al dormir, le cantas y prodigas todo el amor que puedes.

Los años transcurren y el niño crece. Ocasionalmente se ha enfermado de gravedad y tu has hecho todo lo que has podido para proveer medicamentos y cuidados, a veces tras noches de desvelo has ido a trabajar con gran fatiga. No obstante, el niño dulce y tierno que solía ser, se convierte en una personita cada vez más obstinada y díficil.

A veces te alza la voz frente a otros, tu te sientes avergonzado y lo corriges al llegar a casa. Pronto te das cuenta que tu hijo se ha inmiscuido en problemas con pandillas en la escuela. Un día mientras revisas su ropa para introducirla en la lavadora, encuentras un bulto extraño, resulta que son estupefacientes. LLoras y luego al llegar tu hijo decides preguntarle sobre lo que hallaste. El joven se encoleriza y responde con rudeza, tu le interpelas y él alza su mano para golpearte y lo hace repetidas veces, ahora él es más alto que tu, luego airado decide irse de casa.

¿Qué harías tu cómo Padre? ¿Buscarías a este hijo? ¿Si lo encuentras cómo sería tu trato hacia él?

¿Tratarías de reconvenirlo y le dirías que no permitirás que jamás vuelva a levantarte la mano?  ¿Qué estará en tu casa condicionalmente?  ¿Le hablarías inmediatamente llegara a casa?  o ¿transcurriría un tiempo para que la relación padre-hijo que tenías se restablezca? ¿Lo admitirías en casa pero recordarías perpetuamente el agravio y guardarías rencor en tu corazón?

Todas estas opciones son razonables y posibles porque somos humanos. Muy a menudo cuando alguien que amamos nos lastima o muestra ingratitud solemos guardar dolor y resentimiento por algún tiempo. El perdón es difícil de prodigar, aún más cuando hemos entregado todo nuestro ser en alguna relación.

Dios ha hecho eso y más, pero él no reacciona  como la mayoría de nosotros:

    18 ¿Qué Dios como tú, que perdona la maldad, y olvida el pecado del remanente de su heredad? No retuvo para siempre su enojo, porque se deleita en misericordia.

    19 El volverá a tener misericordia de nosotros; sepultará nuestras iniquidades, y echará en lo profundo del mar todos nuestros pecados.

    20 Cumplirás la verdad a Jacob, y a Abraham la misericordia, que juraste a nuestros padres desde tiempos antiguos.

   Miqueas 7:18-20

Dios se compadece de su pueblo obstinado

 1 Cuando Israel era muchacho, yo lo amé, y de Egipto llamé a mi hijo.

    2 Cuanto más yo los llamaba, tanto más se alejaban de mí; a los baales sacrificaban, y a los ídolos ofrecían sahumerios.

    3 Yo con todo eso enseñaba a andar al mismo Efraín, tomándole de los brazos; y no conoció que yo le cuidaba.

    4 Con cuerdas humanas los atraje, con cuerdas de amor; y fui para ellos como los que alzan el yugo de sobre su cerviz, y puse delante de ellos la comida.

    5 No volverá a tierra de Egipto, sino que el asirio mismo será su rey, porque no se quisieron convertir.

    6 Caerá espada sobre sus ciudades, y consumirá sus aldeas; las consumirá a causa de sus propios consejos.

    7 Entre tanto, mi pueblo está adherido a la rebelión contra mí; aunque me llaman el Altísimo, ninguno absolutamente me quiere enaltecer.

    8 ¿Cómo podré abandonarte, oh Efraín? ¿Te entregaré yo, Israel? ¿Cómo podré yo hacerte como Adma, o ponerte como a Zeboim?  Mi corazón se conmueve dentro de mí, se inflama toda mi compasión.

    9 No ejecutaré el ardor de mi ira, ni volveré para destruir a Efraín; porque Dios soy, y no hombre, el Santo en medio de ti; y no entraré en la ciudad.

 Oseas 11

4 «Yo corregiré su rebeldía 
      y los amaré de pura gracia, (“aunque no se lo merezcan” en versión Dios habla hoy)
      porque mi ira contra ellos se ha calmado.

 

Oseas 14:4 (Nueva Versión Internacional)

17 Por fin recapacitó y se dijo: “¡Cuántos jornaleros de mi padre tienen comida de sobra, y yo aquí me muero de hambre!

18 Tengo que volver a mi padre y decirle: Papá, he pecado contra el cielo y contra ti.

19 Ya no merezco que se me llame tu hijo; trátame como si fuera uno de tus jornaleros.”

 20 Así que emprendió el viaje y se fue a su padre.   »Todavía estaba lejos cuando su padre lo vio y se compadeció de él; salió corriendo a su encuentro, lo abrazó y lo besó.

Lucas 15:17-20

Pregunta: ¿tuvo el joven que disculparse antes de que el padre lo abrazara?

¿llegó el hijo a suplicarle perdón a su padre y éste luego de considerarlo decidió perdonarle?

Nada de eso, el anciano Padre corrió al verle a la distancia y lo colmó de besos, no dedos acusadores de “te lo dije” o “yo sabía que tendrías que volver”. No lo acusó, no lo sermoneó, simplemente le amó.  Este es el Dios en el que yo Creo y Predico. Este Dios se llama Jehová y nos amó de tal forma que dio a su unigénito a Jesucristo, quien pagó la deuda que yo tenía por mis pecados muriendo en mi lugar.

Este es el Padre al que has ofendido, al padre al que has desobedecido y hasta injuriado, este es el Padre del cual has dudado,  este es el Padre al que quizás has ignorado por meses o años, sin leer su Palabra o sin orar, este es el Padre al que frecuentemente hemos fallado, pero observemos cómo él aquí se prodiga en Amor. Ningún otro “dios” en otras religiones muestra una benignidad y un amor de este tipo, un amor completa y rotundamente incondicional.

Este es mi Padre  ¿es el tuyo también?

“Si confesamos nuestros pecados él es Fiel y Justo para perdonar todos nuestros pecados y limpiarnos detoda maldad”  1Juan 1:9

Hagamos lo que hagamos, cuando nos disponemos a volver, él extiende sus brazos y nos acoge.

 1 Vuelve, oh Israel, a Jehová tu Dios; porque por tu pecado has caído. Oseas 14:1

 


1 comentario so far
Deja un comentario

Nuestro Dios no desampara un corazón triste y humillado.
Señor, Dios de Israel: ni en el cielo ni en la tierra hay un Dios como tú, que cumples tu pacto y muestras tu bondad para con los que te sirven de todo corazón.
http://www.diostube.com/videos/664/%5B1-de-3%5D-marcos-witt-quien-es-el-espiritu-santo?

Comentario por rblandon




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