Archivado en: Poesía
de secas pajas fabricó su nido,
la vio la noche calentar sus crías,
la vio la aurora acariciar sus hijos.
Batió las alas y cruzó el espacio,
trajo alimentos de lejanos riscos,
trajo de frutas la garganta llena
y con arrullos despertó a sus hijos.
El cazador la contempló dichoso
y presuroso disparole un tiro
ella la pobre en su estertor de muerte,
abrió las alas y cubrió a sus hijos.
Ojalá así puedas amar a tus hijos. El amor es sacrificial. Dios ama de esta manera.
Aún recuerdo el día que mi madre abandonó nuestro hogar inexorablemente, pese a nuestras súplicas, éramos tres niñas con muy poca edad, 8,6 y 4 años respectivamente. No obstante hubo alguien que si estuvo dispuesto a darlo todo por nosotras nuestro padre. Fungió como madre, padre y niñera. Nos cuidó, alimentó y muchas veces prefirió la soledad que asumir relaciones con personas que no nos amaran como él lo hizo.
Aún no hay comentarios por mucho
Deja un comentario
<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <pre> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

